Terapia asistida con caballos

Creemos en un cambio de consciencia, en la humildad personal, en la transparencia, en la esencia de la comunicación, en que es posible un crecimiento personal, mejorar, y los caballos nos brindan una oportunidad, la oportunidad de conocernos, de crecer, de mejorar, de superar obstáculos, adquirir o retomar habilidades, de conocernos… de vivir mejor con nosotros y con nuestro mundo. Pueden hacernos de espejo, y ver y así poder entender algunos comportamientos, actitudes... que tenemos frente a los demás o delante de la própia vida.

Nuestro equipo de profesionales con nuestros coterapeutas (caballos) queremos ayudar a mejorar la calidad de vida, ofrecer la posibilidad de un bienestar a quien lo requiera, proponer una terapia, complementaria a veces, a diferentes personas que tengan alguna dificultad o inquietud. Abrir una puerta a la naturaleza y al mundo equino, y acompañar en un proceso terapéutico personal a cada individuo.  

Son muchos los beneficios que puede aportar esta terapia en diferentes dificultades y problemáticas que muchas personas tienen. Y creemos que nuestros profesionales debidamente formados y acreditados conjuntamente con nuestros caballos de carácter estable y receptivo, correctamente adiestrados, podemos ofrecer unas terapias ricas y humanas donde la ética y los valores en cuanto al respeto a los animales y a las personas son la base que nos sustenta.

El caballo, también tiene un efecto psicológico terapéutico especial, ellos conservan su naturaleza salvaje. La relación con un caballo hay que ganársela, que nos acepte, nos respete… esa situación que requiere de nosotros la hace diferente y valiosa.

En nuestro mundo, entre humanos, nos valemos de la razón, la inteligencia, el estatus, la apariencia, la gratificación inmediata, el camino fácil…con los caballos todo esto no sirve, es nuestra esencia lo que captan, nuestras actitudes ante ellos, nuestra posición delante de la vida. Nos dan la oportunidad de trabajar física y mentalmente para alcanzar el éxito. Nos seguirán por la seguridad que mostremos, por la autenticidad frente a ellos, por nuestra humildad. El lenguage no verbal es muy importante, ellos captan nuestras emociones.

El trabajo con ellos es lento, es un trabajo terapéutico a nivel psicológico en cuanto a lo que supone afrontar nuestros miedos e inseguridades, conectar con nuestro cuerpo y ser conscientes de otra comunicación, aprenderla y transmitirla,  aprender a ver, escuchar i sentir. Ellos responden frente al lenguaje no verbal, si la persona actúa diferente, el caballo también lo hace, son congruentes. Esa congruencia los hace especialmente valiosos para fines terapéuticos y de aprendizaje. Nos pueden ayudar a aprender a estar presentes, sin tabúes, etiquetas, ni disfraces sociales, respetando nuestro entorno, aceptándonos como somos y dando paso a nuestro verdadero yo, permitiéndonos desarrollar nuestra inteligencia emocional. Expandiendo nuestra conciencia, mejoramos la responsabilidad de nosotros mismos y eso repercute en quienes nos rodean.

Puede haber un trabajo reflexivo, el efecto espejo, lo que veo en ti, también está en mi.

En la actualidad hay numerosos centros que trabajan con diferentes técnicas dentro de la terapia con caballos, obteniendo resultados muy favorables en los usuarios.

El caballo es un coterapeuta y como tal imprescindible en la terapia, pero es el psicólogo quien guia, establece las pautas, objetivos...y quien posteriormente recoge la información que ha surgido durante la sesión para retornarla al cliente/usuario.